jueves, 18 de agosto de 2011

Dios volvió a disfrazarse de jugador de fútbol

En el año 1986, un joven Michael Jordan batió el récord de anotación en playoffs con 63 puntos en el segundo partido de la primera ronda de la Conferencia Este, entre Chicago Bulls y Boston Celtics. Larry Bird al término del encuentro, para describir la hazaña dijo que había visto a Dios disfrazado de jugador de baloncesto. Antoni Daimiel en las retransmisiones NBA, cada cierto tiempo y ante alguna nueva exhibición de Jordan, comentaba que Dios volvía (en referencia a la frase de Bird) a disfrazarse de jugador de basket. Si hablamos de fútbol y en lugar de Michael Jordan nos referimos a Lionel Messi, nos sale el titular de esta entrada para resumir el partido de vuelta de la Supercopa, donde ante un gran Real Madrid, Messi hizo dos goles y dio una asistencia.

El partido fue equilibrado, con una presión asfixiante del Madrid sobre la salida de balón del Barça evitando los habituales monólogos azulgranas con la posesión. En este encuentro de vuelta el Madrid merecía el empate, que sumado a la superioridad del conjunto blanco en el partido de ida, le hacían acreedor por méritos propios de llevarse la Supercopa. Pero en un Barcelona que no andaba del todo fino (aunque mejorado con respecto al partido de ida), sobresalió la figura de Lionel Messi, capaz de echarse el equipo a sus espaldas. En el global de la final (5-4) con un Barcelona que dista mucho del que maravilló en la final de Wembley, Messi hizo tres goles y dio una asistencia. En Argentina se preguntarán porque Lionel es sobrehumano en el Barcelona y sin embargo con la albiceleste es un mortal más. Habitualmente se suele simplificar de manera que la diferencia estriba en la influencia azulgrana de Xavi e Iniesta, y que la abrumadora posesión del Barcelona permite a Messi estar siempre en el sitio adecuado. En esta Supercopa Messi ha dado un pasito más (si cabe). En un equipo que no fue superior a su rival, la estela de Messi brilló en el Camp Nou con toda su fuerza, para dejar a Iniesta sólo ante Casillas con un pase al hueco como si se tratara del mejor centrocampista, y para definir por dos veces con diferentes recursos como si se tratara del mejor delantero, para en definitiva, dar el primer título de la temporada al equipo de Guardiola cuando la final se iba de camino a la prórroga.

El último minuto fue lamentable. Marcelo prende la mecha haciendo una entrada en tijera por detrás que pudo lesionar de gravedad a Cesc en su debut. Acto seguido vino la tangana y el show de Mou, tanto en la banda como en la rueda de prensa. Dos partidos espectaculares, que sin embargo en la prensa se está hablando (y se hablará) más del último minuto y postpartido que del resto de un choque precioso, sin duda el mejor Barça-Madrid de los últimos años.

4 comentarios:

Joaquín Casais dijo...

Pese a que siempre he dicho que Cristiano me parece un jugador mas completo que Messi, es en estos partidos cuando uno se da cuenta de que el argentino está a un nivel por encima. Aunque me siga pareciendo inferior a CR7 en cuanto a cualidades y repertorio técnico, hay que reconocer que Messi es bastante mas determinante, sobre todo en partidos transcendentes..y no porque Cristiano se esconda, porque intentarlo lo intenta, y mucho, pero el problema creo, es que no consigue alcanzar el nivel de eficiencia que tiene Messi. Cristiano abusa a veces demasiado de su velocidad y potencia queriendo llevarse a todo el equipo así. En este ultimo clasico lo vi hechando el balón hacia adelante en la banda, pegandose un carrerones para luego centrar a nadie. Y asi varias veces, intentándolo por el centro también una y otra vez sin éxito. Sin embargo Messi(un jugador, insisto para mi es menos completo)exprime al máximo sus cualidades (que no son pocas) de forma increiblemente efeciente, usando siempre sus armas donde realmente hacen daño, combinando, dando pases como bien dices, como si se tratara del mejor centrocampista, driblando, sin demasiada estética pero con una eficacia demoledora hasta llegar a donde quiere, conviertiendose en un jugador prácticamente imparable. En un auténtico Dios del fútbol.

Felicidades por el artículo, un saludo!

Bryan Torres dijo...

Quizás la diferencia es que Cristiano tiene mucho talento individual...pero le faltan (o no quiere aplicarlos) conceptos grupales, como hacer un desmarque para que se beneficie otro, y saber leer el juego un poco mejor, y detalles psicológicos. se le nota ofuscado cuando no le sale una jugada (hablamos de los partidos contra el barÇa). lo que pasa es que cristiano es tan bueno, que con esas carencias que comento y todo le bastan para ser uno de los mejores jugadores del mundo, demoledor de cara al gol, pero no le llega para ponerse a la altura de messi. Es mi opinión.
un saludo. gracias por comentar.

Anónimo dijo...

Bryan primero que nada enhorabuena por el artículo, la verdad es que tienes muchísima madera como periodista deportivo. En segundo lugar decir que, Leo Messi, es sin duda el mejor jugador del mundo ahora mismo, el más desiquilibrante y determinante. Pero de ahí a ser considerado como un DIOS dista mucho. Ni lo fué Maradona, ni lo será Messi. Ambos han sido dos fenómenos, dos figuras que pasarán a la historia como leyendas, pero no cono dioses. A día de hoy mis ojos, ya sea por videos o en directo, no han visto a nadie que merezca dicha calificación en el mundo del fútbol. Sin embargo si que he podido ver a dios con raqueta de tenis: Roger Federer. ¿Qué se necesita para ello? Pues conseguir el fruto de la eficiencia, la perfección y la clase. Y Messi no lo tiene (ni lo tendrá porque con ese don se nace). Insisto es un fenómeno, el mejor hoy día, el que marca las diferencias, pero ya está. Saludos crack. Dumpi.

Bryan Torres dijo...

El término de Dios no era literal; era para titular el partido de vuelta de la Supercopa, donde Messi marcó las diferencias (como muchas otras veces) y relacionarlo con la frase de Antoni Daimiel parafraseando a Larry Bird sobre Michael Jordan. Quizás le falta la magia de Ronaldinho o la elegancia de Zidane, pero es más imparable y letal que esos jugadores. Todas las temporadas se sale, regularidad máxima. Siendo desequilibrante desde varios sectores del campo. Un jugador de otra época. Cuando seamos mayores podremos presumir de haber visto jugar a Messi, Como hoy presumen los que vieron jugar a Di Estéfano, Pelé, Cruyff o Maradona. De todas maneras como siempre digo, el fútbol es muy subjetivo. Un abrazo. Gracias por comentar.